Los descendientes sanguíneos y literarios de Rubén Darío
Ene25

Los descendientes sanguíneos y literarios de Rubén Darío

Por Pedro Alfonso Morales Los descendientes sanguíneos y literarios de Rubén Darío, tal vez guiados por la sangre azul del padre del modernismo, quizás animados por la herencia espiritual del poeta, acaso llevados por la fuerza de la tradición literaria del amante de los cisnes, que abarcó no solo a su descendencia, sino a todos los nicaragüenses en general, escribieron poesía y prosa para afirmar su identidad cultural rubendariana, tales son los casos de los poetas Rubén Darío Basualdo, el nieto,  y Martha Eloísa Darío Lacayo, la bisnieta. Rubén Darío Basualdo nació en Buenos Aires, Argentina, el 7 de mayo de 1922, hijo de Rubén Darío Contreras, primogénito de Félix Rubén García Sarmiento (Metapa, 16 de enero, 1867- León, 16 de enero, 1916) y de Rafaela Contreras Cañas (Costa Rica, 21 de mayo, 1869- San Salvador, 26 de enero, 1892). Rubén Álvaro Darío Contreras, había nacido en Costa Rica el 11 de noviembre de 1891 y dos meses después, falleció su madre Rafaelita el 26 de enero de 1892. Darío Contreras contrajo nupcias con la argentina Eloísa Basualdo y procrearon a Stella Teresa, Eloísa Virginia y Rubén Ricardo Darío Basualdo. Según Jorge Eduardo Arrellano, Rafaela Contreras Cañas, era actriz, profesora, y sus obras publicadas en Guatemala, la convertirían “en la primera escritora modernista de Centroamérica”[1]. Y agrega Arellano: “Mientras tanto, Rafaelita ─como era llamada por todos─ intervino de quince años en una representación de ‘La Traviata’, de Giovanni Verdi en San Salvador y, para 1888 ─de diecinueve─ fue profesora de Geografía y calistenia en el Colegio Normal de Señoritas de la capital salvadoreña”. Y más adelante, escribe que: “Un vago simbolismo idealista predomina en esas piezas narrativas: ‘Mira, la oriental’, ‘Reverie’, ‘La turquesa’, ‘Las ondinas’, ‘Humanzor’, y ‘La canción del invierno’, aunque en ‘Humanzor’ no falte la observación objetiva y la crítica social; de hecho, con otras obras publicadas en Guatemala por su esposo, convertirían a Rafaela Contreras en la primera escritora modernista de Centroamérica”. Rubén Darío Basualdo o Rubén Darío III, el nieto, contrajo nupcias con la nicaragüense, María Martha Lacayo ─hija de Gustavo Lacayo y Ernestina Rosales Cabezas─ y procrearon cinco hijos: Martha Eloísa, Estela Regina, Rubén Martín, Karla Isabel y Sandra Eugenia. De todos los hermanos, al parecer sólo Martha Eloísa, siguió la vena artística de su padre, su abuelo y su bisabuelo.  Según el argentino, Héctor Roberto Paruzzo, autor de Rubén Darío y Basualdo, el III de la Dinastía Dariana[2], Rubén Darío III en 1952, se graduó de abogado y se especializó en Derecho Aeronáutico y Espacio, fue conferencista en universidades de Latinoamérica y España y por su gran labor “fue nombrado adjunto civil del...

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