Archivo de la categoría: Teatro

destacadsa

Teatro Nacional rinde honor a dramaturgo nicaragüense

salvaPor Salvador Espinoza Moncada
Sub Director Teatro nacional Rubén Darío
Coordinador Programa Fomento, Desarrollo y Promoción del Teatro
Miembro Directivo Foro Nicaragüense de Cultura.

Adjunto una síntesis del prólogo que escribí en el libro ANTOLOGÍA de Luis Harold Agurto, que publiqué con el sello editorial del Foro Nicaragüense de Cultura:
Carmen Chávez, su abuela materna, una mujer de pies descalzos, sin preparación académica, pero con el linaje de una auténtica chamana, le vaticinó el ingenio con su frase lapidaria “vas a ser dramaturgo”, luego de escuchar recurrentemente el anecdotario cotidiano propio de la mente de un niño fantasioso que, en su adolescencia, devoró todas las novelas de vaqueros del español Marcial La fuente Estefanía haciendo con ellas, imaginariamente, sus propios guiones cinematográficos.

La perturbadora experiencia de la guerra en la que participó directamente a través del Servicio Militar Patriótico (SMP) lo inundó de dudas e incertidumbre. Luego, atribulado frente a la vida y deslumbrado quizá por la parafernalia teatral y subyugado por los prejuicios ineludibles que la misma sociedad le impuso, Luis Harold se embarcó en una aventura sin límites, desenmascarando y enmascarándose detrás del teatro, redescubriéndose o reinventándose para dar a luz una mente prodigiosa. Perseguido por los designios de su abuela, encontró en la Escuela Nacional de Teatro, una excusa para desentrañar el verdadero significado de la palabra dramaturgia, sin dejar de cavilar en las dualidades e inseguridades que su propia vida le auguraba.

Conocí a Luis Harold Agurto cuando iniciaba sus estudios en la Escuela Nacional de Teatro. Tuve la fortuna de compartir escenario con él en 1990 en “La Casona de los balcones”, extraordinaria obra de Carlos Maturana Coronel dirigida por Pepe Prego, cuando aún era estudiante. Al egresar de su carrera como actor, tuvimos la dicha de tenerlo en el papel de Limberth, uno de “los pillos” o “secuaces” del protagónico en “La verdadera historia de Pedro Navaja” que magistralmente dirigió el gran director de teatro musical en Cuba, Nelson Dorr, producida por el Teatro Nacional Rubén Darío en 1992. Para ese entonces, algunas de mis conversaciones con Luis Harold giraban en torno a una serie de tribulaciones que le atormentaban y aguijoneaban el cerebro, provocando incertidumbre del mundo que empezaba a descubrir.

guardia de honor
Las incomprensiones, las dificultades en la vida conyugal, sus propias vacilaciones y obsesiones, la atracción hacia el mal juzgado mundo bohemio del artista, las aspiraciones de un reconocimiento para sí mismo y el artista en general y la miseria humana del artista, es la materia con que Luis Harold Agurto, construye sus obras. Sin embargo, el más constante de sus temas es el embrujo amatorio en la relaciones de pareja que lo traduce a su propio amor por el teatro, a su oficio de escritor y su resistencia a aceptar los convencionalismos de convivencia cotidiana.

Luis Harold Agurto nos propone una dramaturgia desde la filosofía del hedonismo, donde no solo sus personajes se apropian de esa cosmología, sino su propio yo. Pero no aquel que hace el elogio de la propiedad, de la riqueza, del tener, que es un consumidor, eso es un hedonismo vulgar que propicia la sociedad, sino más bien, un hedonismo filosófico que es en gran medida lo contrario, del ser en vez del tener, que no pasa por el dinero, pero sí por una modificación del comportamiento. Lograr una presencia real en el mundo, y disfrutar jubilosamente de la existencia: oler mejor, gustar, escuchar mejor, no estar enojado con el cuerpo y considerar las pasiones y pulsiones como amigos y no como adversarios, tal y como lo esboza Michel Onfray, uno de los referentes de la filosofía contemporánea, en su propuesta de un “hedonismo ético”.

La verbalidad de LHA, nos lleva a ese elemento vital en la evolución de su obra, “la poeticidad, licencia que se permite con propiedad, abandonando toda referencia Aristotélica. Provoca nada más situaciones, algunas veces sin contar nada, únicamente propone un juego de palabras, que encuentra en la poética de Mario Benedeti, teatral y rica en imágenes, sin embargo encontramos a Rolando Steiner y su Trilogía del Matrimonio influenciando la temática de relaciones de pareja y la incomunicación de una manera a veces esquemática. De igual manera, en la obra de LHA hay una marcada influencia de Tennessee Williams quien diseccionaba las relaciones humanas de una forma brutal y descarnada, tal y como lo hace LHA en “Inminencia” en la que un joven atracador invade la privacidad de un anciano en la soledad de la noche y evita que este se suicide o la trama de una pareja de artistas sufriendo las inseguridades y muchas veces hasta infidelidades que provoca la separación en el contexto de la guerra impuesta por los EE.UU en los años 80 en su obra “Mírame a los Ojos”.

Una guerra que él mismo resistió, una guerra quizá atemporal, porque de igual manera nos la describe en “Daguerrotipo”, acción circunscrita en Granada de 1856 con la invasión de William Walker, en el momento preciso que Diego, militar nicaragüense se apresta a servir en esa guerra para detener al invasor y se despide de su amada Flora a quien deja embarazada y surge la duda y angustia por el mañana.
En ese mismo orden, se observa ese juego cruel del que apuntaba con anterioridad en la temática de Tennessee Williams, en la obra “Fin de Siglo”. Otra vez el artista conminado a la indiferencia por la esposa que se marcha, harta de la displicencia del escritor y este, con su juego cotidiano de “aguantar” los desplantes de la hembra y de retenerla aunque sea por un instante. Es nuevamente LHA imbuido en su mundo de escritor, acongojado por la incomprensión de su oficio. Finalmente queda solo con su máquina de escribir.

escena
Por otra parte, en toda su obra siempre hay una ventana como referencia o tema tangible, sobre todo en “Inminencia” o “El árbol de almendras”, son personajes que escapan o huyen, que quedan en la duda o a la espera de otro final. La mayoría de sus obras tienen un final tramposo, el lector o espectador se da cuenta más tarde que pudo terminar de otra manera o que simplemente es una historia de nunca acabar. El subconsciente le juega un Dejavú o los personajes se niegan a dormir porque sienten que no lo han dicho todo y por eso aparecen como entrometidos, opinando, o a veces solo cruzando la escena con el árbol de almendras y la ventana. Además, en “El árbol de Almendras”, Agurto juega con una intertextualidad restringida entre sus propios textos, y una intertextualidad con textos de otros autores. Textos que se entre mezclan con su poeticidad y la poética de Benedetti, Neruda y Carlos Martínez Rivas.
A esta forma sui géneris en la factura escritural de LHA, se agrega la economía de recursos didascálicos. “De tripas corazón” es una enorme acotación en la que el texto finalmente no aparece, el texto transcurre en la ubicación que el autor hace de un objeto, de si conviene con un tipo de iluminación o de si la actriz se sentiría bien con determinado efecto luminotécnico para creer y hacer creer que tiene frío y si el público percibirá ese frío.

No obstante, sus pírricas acotaciones adquieren el valor del miedo a que el director deseche toda indicación porque su interpretación es otra. Más bien se adelanta a esquivar la reacción del director frente a las acotaciones y por ello las controla, es una necesidad de que el director no le elimine nada. Lo mismo hay una austeridad de personajes, monólogos y diálogos sobre todo, no va más allá, no es de muchedumbre o masa que solamente aparecen en las acotaciones. Su obra es intimista y muchas veces minimalista, literalmente reducida a lo esencial, despojada de elementos sobrantes, inclusive, hasta la descripción escasa de elementos escenográficos, de vestuario o utilería señalados con austeridad y ausencia de ornamentos, entra en este código. El minimalismo escénico es otra característica en este camino. La congruencia entre texto, espacio y actuación desembocan en una reducción de orden sobrio. Todo ello en provecho de la mejor comprensión del mensaje que ha de ser descifrado de una lectura entre líneas que hace LHA en toda su obra.

La proximidad entre actor y espectador envuelve el espacio teatral en su mínima expresión, aún más allá de acotar si el director debe usar la técnica estanislavskiana o brechtiana. Aquí se trata de incorporar al espectador para obligarle a formar parte de esa conspiración de angustia o felicidad que obsesiona a los personajes. Su escritura es sincera, libre, austera, sin pretensiones y decidida. En su obra “Salgamos una vez más a escena” dedicada a Pilar Aguirre, se descubre esa dimensión apasionada del oficio de Luis Harold Agurto: “Mi rabia es contra esta brutal necesidad de escribir todos los días…” y si como dice Tennessee Williams “Si la escritura es honesta, no puede ir separada del hombre que la ha escrito”, la dramaturgia de LHA tendrá un futuro sin precedentes en nuestra historia, haciendo realidad el augurio de su abuela.

LA FRONTERA

Drama de migración vuelve al escenario con mas intensidad en LA FRONTERA

La obra de teatro dramático LA FRONTERA de Laila Ripoll, es una bella y metafórica historia sobre un joven (llevado a escena por Jhosay Peralta) que parte como tantos otros en busca del “sueño americano”.

La presencia del abuelo muerto- actuado por René Medina- le hará difícil la partida. Una obra que nos ayuda a reflexionar sobre lo doloroso que es partir, no solo para el que se va sino sobre todo para el que se queda. Entrada 200 córdobas

Dirigido por Lucero Millán este extraordinario drama de gran impacto social se presenta este sábado 22 de octubre y el próximo sábado 5 de noviembre.

Previo al espectáculo de La Frontera se proyectará un corto de ficción sobre el tema de migración, este es complementario al contenido dado su punto de vista diferente de lo que significa vivir en un país que no es el de origen.

Y los días viernes 28, y sábado 29 de octubre y viernes 4 de noviembre  previo al espectáculo se estará presentará la actriz y narradora oral Zoa Meza, con cuentos relacionados con la identidad afrodescendiente, explicó Medina.

 SOBRE LA OBRA Y SU PUESTA EN ESCENA

El porqué del origen de la obra según Lucero Millán: Partimos de nuestra necesidad de hablar del tema de La Migración, en esa búsqueda yo me acordé que hacía tiempo habíamos leído La Frontera de Laila Ripoll y que había dicho que algún día la montaría. Era un texto hermoso de muy pocas páginas pero muy potente.

En la medida que realizábamos el análisis de la obra, sentíamos la necesidad de incorporar un elemento nuevo al texto, algo que acercara más al espectador, algo que tocara nuestras propias raíces y que a su vez hablara sobre el tema de migración.

Es ahí que  le propuse al elenco artístico incorporar como eje transversal el tema de los afrodescendientes en Nicaragua por considerar que su cultura es parte  esencial del ser nicaragüense, realidad en muchas ocasiones ocultada por la cultura del pacífico.

Que propone la puesta en escena?: La conceptualización de la escenografía y de la puesta en escena la tenía clara desde que leí el texto, pensé en una piscina pequeña, de dos metros por dos, llena de lodo, me propuse trabajar desde una escenografía minimalista, que recogiera la esencia y marcara claramente una frontera física pero a la vez metafórica.

De esta manera nos dimos a la tarea de investigar a partir de ese espacio pequeño y con los propios cuerpos de los actores, ese fue el trabajo complejo, porque además de las dimensiones pequeñas se actuaba sobre lodo donde uno de los actores debía cargar todo el tiempo al abuelo muerto. Solo con actores bien entrenados se podía lograr, en ese sentido desde mi punto de vista el trabajo de René y Jhosay fue excelente.

El actor Jhosay Peralta comenta: En la obra de teatro aparecen dos personajes el abuelo y el nieto, que son interpretados por René Medina y mi persona, ambos somos egresados de la escuela de teatro Justo Rufino Garay y miembros activos.

Para este montaje nos preparamos de manera especial, incrementamos el entrenamiento para poder resistir los ensayos. Era la única manera de tener la resistencia para cargar permanentemente a mi compañero y que él me cargara a mí.

Estamos muy contentos con el resultado y esperamos que el público salga con una hermosa reflexión sobre el tema de partir hacia tierras que no son las de uno.

———————————————————–

Entrada general: C$ 200.00 córdobas

Sala de teatro Justo Rufino Garay. De Montoya 3 cuadras abajo, 20 vrs. Al lago. Contiguo Parque Las Palmas. 22663714 / 22640103teatro@rufinos.org.www.rufinos.org

 

 

 

 

robleto

Homenaje a la obra poética y dramaturgia de Octavio Robleto

“Realizaré un homenaje al poeta Octavio Robleto a partir de un análisis de su poética y dramaturgia que haré junto al poeta Carlos Alemán Ocampo”, comentó el actor Salvador Espinoza, coordinador del Programa de Teatro del Foro Nicaragüense de Cultura.

Este actividad es promovida por el Ciclo de charlas del Festival Internacional de Poesía de Granada, y se realizará el próximo jueves 27 de octubre 6:30 p.m., en el auditorio del Centro Cultural Pablo Antonio Cuadra. Entrada gratis.

Biografìa de Octavio Robleto

(1935-2009)

 

danza

Bailarines de Centroamérica y Colombia presentarán sus mejores coreografías

Bailarines y coreógrafos de Colombia, Guatemala, Honduras, El Salvador, y Nicaragua participaran en el XXII Festival Internacional de Danza Contemporánea inaugurado hoy martes 11 de octubre a las 7:00 pm., en la Sala Experimental Pilar Aguirre del Teatro Nacional Rubén Darío, y tendrá de  lema La bailarina de los pies desnudo, un verso de Rubén Darío.

VEA PROGRAMACIÓN XXII FESTIVAL INTERNACIONAL DE DANZA  CONTEMPORÁNEA

PROGRAMA

 

viaje

El último viaja trasatlántico de Rubén Darío

Los últimos días de Rubén Darío en 1914 a bordo de un transatlántico desde Barcelona a Nueva York, es la historia dramática que vuelve a escena, esta obra teatral La última travesía, esta basada en el libreto El último viaja trasatlántico de Rubén Darío, del dramaturgo español Javier Amor.

Esta es una producción de Salvador Espinoza, de la Compañía Profesional de Teatro que serà dirigida por Xavier Espinoza. Estaràn en escenario de la Sala Experimental Pilar Aguirre este jueves 6 de octubre a las 7:00 p.m, los actores José Arias (Rubén Darío), Salomón Alarcón (El Capitán), Ariel Aguirre (El grumete), y Carlos Hernández (La muerte). La escenografía a cargo Donaldo Aguirre,

Valor de la entrada, 100 córdobas

 

travesia