VIDALUZ MENESES PREMIADA POR INTERNATIONAL LATINO BOOK AWARDS

El libro bilingüe Flame in the air (Flama en el aire), de la  poeta nicaragüense Vidaluz Meneses fue clasificado en la categoría The best poetry bilingual book, (el mejor libro bilingüe de poesía),  por lo que recibió una placa de reconocimiento y broche de honor en la ceremonia de International Latino Book Awards, de Las Vegas.

Este poemario bilingüe, Flame in the air (Flama en el aire), es una compilación de poemas, notas y biografía realizada por María Roof, profesora de Howard University, de Washington, D.C.

“La excelencia académica de María Roof, indudablemente contribuyó a que mi poesía fuera editada y presentada con dignidad”, dijo la poeta con orgullo. Asimismo agradeció la solidaridad de Roof, que destinó recursos de su jubilación para costear la participación de Meneses en el evento.

 

Este premio, destacó la poeta nicaragüense, ha sido anteriormente entregado a escritoras como Gioconda Belli, Isabel Allende, la Magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Sonia Sotomayor y al reconocido novelista chicano Rudolfo Anaya.

En este sentido, Flame in the air, viene a sumarse a otras obras bilingües, como la “Antología  de poesía norteamericana” de José Coronel Urtecho y Ernesto Cardenal, las de Steve White, y las del británico Pring Mill.

 Su obra está siendo distribuida por Amazon

VIDALUZ MENESES LLAMA EN EL AIRE: POESÍA BILINGÜE EDICIÓN

Vidaluz Meneses proporciona una visión de gran alcance en el proceso poético, y  como ella identifica episodios particulares en la que surgieron poemas específicos, y explica cómo volvió a trabajar esas experiencias y las convirtió en poesía.

 

EXPRESIDENTE BOLAÑOS PUBLICA MANUAL DE ORTOGRAFÍA

Durante los años que desempeñé el cargo de Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), mi secretaria –doña Vilma Marín– y yo anotábamos en un cuaderno todas aquellas palabras que, a pesar de ser de uso muy frecuente, en general debíamos consultar con el diccionario. Aprendimos mucho de otros diccionarios y en especial de la Columna Lexicográfica del doctor Enrique Peña Hernández.

Poco a poco fuimos construyendo un pequeño diccionario, que llamamos «Breve manual de ortografía para secretarias». Después, en 1996, para mi campaña como candidato a la vicepresidencia de la República, volví a publicar el manual enriquecido con nuevas palabras y curiosidades gramaticales. Esta vez lo titulé: «Para mí y mi secretaria».

No soy filólogo ni nada por el estilo. Solamente soy un ingeniero industrial, que he aplicado mis conocimientos profesionales en organizar, resumir y ejemplificar las reglas gramaticales que dictan los académicos de la lengua española.

Ahora presento esta segunda edición de “Para mí y mi secretaria”, la que he tratado de enriquecer aún más con frases latinas y nahualismos, definiciones grama-ticales con ejemplos de reglas tales como los usos de los signos de puntuación, usos de las mayúsculas y minúsculas, usos de la letra redonda y de la cursiva, normas para las citas bibliográficas y referencias… y varios etcéteras más. Contiene las últimas normas gramaticales sugeridas por la Real Academia Española en 2010.

Queda a disposición gratis como todo lo que contiene mi biblioteca de los ejecutivos, las secretarias, los docentes, el estudiantado y todos los que a diario visitan http://www.enriquebolanos.org/

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GRAMATICA – PARA MÍ Y MI SECRETARIA

Enrique Bolaños Geyer

Historias Urbanas o los cuentos de  Edwin Yllescas

Me place en esta ocasión presentar el libro “Historias Urbanas” de Edwin Yllescas Salinas, un hombre de talento y sensibilidad, virtudes que conducen al laberinto de la soledad.

El talento sensible es puente de creación y armonía. Claro, tampoco esto es linear, tiene sus encuentros y desencuentros, sus altibajos, su zénit y su nadir, y es la diosa blanca la que le da equilibrio y trascendencia.

Me place en esta ocasión presentar el libro “Historias Urbanas” de Edwin Yllescas Salinas, un hombre de talento y sensibilidad, virtudes que conducen al laberinto de la soledad.

El talento sensible es puente de creación y armonía. Claro, tampoco esto es linear, tiene sus encuentros y desencuentros, sus altibajos, su zénit y su nadir, y es la diosa blanca la que le da equilibrio y trascendencia.

Edwin, siendo un “rarus avem”, no está solo, lo acompaña toda una generación, y ya la historia le dio su sello. La Generación traicionada.  Lo primero que salta es ¿Traicionada en qué, por quiénes; en todo caso porqué traicionada?

Su repuesta no está en ellos, al tiempo que no escapa de ellos, tiene una connotación nacional y una importante arista internacional que se conjuga en una doble traición.

Por el lado del terruño, rompen tradición de la intelectualidad conservadora, Dios, Patria, Orden, Justicia, rompen con ese yanquismo promovido por el régimen somocista que incluso tiene su expresión popular en canciones como la de nuestro Rafael Gastón Pérez en la que dice:

“Yo no le creo a Gagarin, que estuvo cerca de la luna… que estuvo cerca de marte…yo si le creo a Mr. Shepard etc…”. No tienen paragua político alguno, aunque son grandes críticos políticos.

Son como dice Iván Uriarte en su artículo  del autor y sus obras “una cuasi institución anárquica, que se declaran en contra de la aridez y pedanterías de los tecnócratas incaistas y los marxistas emplanillados”.

La oposición luego de la masacre del 67, pacta con Somoza… el “Kupia Kumi”. Ese bendito Principio del fin, con la muerte del dictador lo miran y lo sienten muy largo, y cuando al por que cuando llega su conclusión el somocismo, viene el famoso o cambio y se encuentren de nuevo sin techo político.

Casi  parafraseando a  Proust, van en búsqueda del tiempo perdido, lo encuentran, para volverlo a perder. Todo un Sísifo literario, y esa piedra filosofal, social y cultural es mucho más pesada.

Por el lado internacional, se apuntan a esos atisbos del cambio social, anunciados por la descolonización, en especial la revolución de Argelia, con Ben Bella y Túnez, con Habib Bourguiba y por supuesto, por la gloriosa revolución Cubana con de Fidel, Che, Camilo, Raúl…..

Ese embelesamiento como todo lo idílico es fugaz, Ben Bella termina preso, Habib Bourguiba… le sucede un dictador, la idealizada revolución cubana se  ve precisada a saludar la invasión de Checoslovaquia, los gringos consistentes con sus intereses expresados en términos de poder, invaden República Dominicana, y luego inician Viet Nam, los chinos con sus revoluciones culturales tratan de ahogar su propia cultura.

En el mundo de las ideas, no hay homogeneidad, Albert Camus en conflicto con Sartre, Aron desmistificador de la nueva Utopía comunista la llama, la “Utopía catastrófica”,  Mario Vargas Llosa después de ser  el primer enviado de Le monde a la Habana y de ser presidente del Premio Casa de las Américas, se torna furibundo anti-castrista, Gabo en cambio se une al vagón cubano, ambos se separan en México, no sin antes mediar saludables golpes.

El 68 de París, de Tlatelolco, de Córdoba y el inicio posterior del movimiento estudiantil de Managua, los impulsa a apoyar este surgimiento de fuerzas sociales, sin abandonar su pensamiento crítico, mismo que les condujo a  la puerta de salida  ya en los 80.

Al final como al principio toda  una generación solitaria, desolada, desesperanzada, dispersa y siempre independiente, mas allá de las ideologías, centrada en la rigurosidad de sus textos literarios.

Su academia, su Eliseo, sus tertulias, su alma mater, fue en la Cafetería la India, lugar público con un círculo muy exclusivo de poetas, y pintores, llegaban muchos ajenos, pero al decir de Uriarte su entrada y salida eran totalmente desapercibidas.

Su  éxito: Eran estrictos en su cuestionamiento del texto literario, de nuevo con Iván Uriarte cuando dice “Se leía en voz alta, se hacían observaciones, acotaciones, críticas severas e inclusive se rompía el texto en mil pedazos en las narices del debutante” El camino de la calidad había que pulirlo de forma sistemática.

Cafetería la India era también un exilio interno, un foro permanente de discusión filosófica, social, política, nido de iconoclastas, agnósticos y libres pensadores, se adelantaron al 68 de parís… “La imaginación al poder”, “República” de poetas y pintores.

Y en ese compartir de poetas y pintores. Los poetas salieron apreciando más la pintura, los pintores con mayor inspiración en la poesía. Ambos chocando copas en cataratas de hermandad y solidaridad. Situación que hoy en día es simplemente una nostalgia más, de otra oportunidad perdida.

Bueno, ya en HISTORIAS URBANAS,  iniciamos con Alejandra, una historia de un amor en el contexto de los ochentas; El discurso del primo parte de una fina ironía al libro de Jaime Wheelock, dice acerca del frijol, tema actualmente en boga “hasta ahora el nicaragüense, ya no digamos el granadino, o el leonés, ha pasado por alto que el arroz blanco y el frijol rojo son símbolos del cordero y el vino, no en vano sí se sustituyen por los negros o blancos esa combinación resulta teratológica”.

 En Johanna Mcoy, nos recuerda la vieja Managua, la revista de Pilú Ocampo, la discoteca del Balmoral, la 747, el pensamiento clave de ese cuento “vos y tus equivocaciones son dos personas”.

La espalda de papel, el personaje de Jaime Icaza se parece a muchos de nosotros.-hombres con el mayor número de libros sin escribir.  Cuando tenía el borrador de borradores, su novia Laura, le dice: “para leer libritos búscate otra. Además a mi no me andes hablando como Carlitos Martínez Rivas”.

En lección del Juez Ti, en su descripción del Juez Ti, encontramos una definición que describe al personaje y al autor “posee una habilidad para presentar como fantásticos los hechos más reales de la vida cotidiana y como si fuera poco su capacidad para presentar como reales los hechos más fantásticos de la vida real”.

El caso de la mujer duende –quiso ser y no fue o peor aún fue sin recuerdo consciente? He ahí el dilema.

En la paz del insomnio se plantea como vencer el insomnio al sueño al final no vence el sueño pero tampoco queda insomne, vive su vida  cotidiana.

En las tardes del escultor José Leimus, evoca el libro de la sociedad del espectáculo, no el de Vargas Llosa, que sí recoge el concepto, si no el del francés que por hoy no recuerdo el nombre, pero coincide en lo de qué “cada rostro se parecía más al otro que era el mismo”.

Toda la fórmula rostro- imagen – imagen que es el rostro- máscara que es la cara.  Ambos decían lo mismo. No decían nada, todo un coloquio del silencio.

Historias Urbanas tiene su detective, Tony Salamanca, “Tony Sal” para los amigos, versiones en varios cuentos y la amenaza de agrandar sus aventuras.

La confesión del sabio en dos versiones gira alrededor de que la punción hepática fue un acto de venganza. (Darío y el sabio Debayle).

Referencias a variedades de películas y artistas, expresión de una vasta cultura de cine.

Carlos Pérezalonso en un próximo artículo por publicarse con el título: 20 notas sobre Edwin Yllescas, expresa que Edwin en búsqueda de la ciudad y del personaje ejerce esa acción de deambular, que de acuerdo a Sábato es ver, vivir, sentir, criticar, gozar, sufrir la ciudad.

“Edwin Yllescas es un deambulador nato. Desde sus poemas iniciales, bucólicos y mansos, hasta sus poemas ultravanguardistas, llenos de ira literaria, hasta los últimos, reflexivos y dolientes como los de “Mordiscos de Ángel”, recorre las calles de su urbe interior y se pregunta ¿por qué yo? Y toma los elementos de la otra urbe, la de afuera y los utiliza para crear, armar, una estructura poética como un edificio que va tomando forma y sale a buscarla por las calles infructuosamente”.

Historias Urbanas abarca dos continentes y más de cinco ciudades entre ellas Miami, Washington, México, Los Ángeles, Managua, Madrid, Viena.

Historia Urbana, en alguna manera y probablemente en mas, somos todos nosotros, todos los que conocemos, los que hemos oído hablar de ellos, todos que somos uno.

La ciudad moderna, esclava de sí misma, altar del consumo, donde nos identificamos con la forma y éxitos de otros que son ajenos a nuestra existencia.

Vamos cargados de sueños no alcanzados, mutantes en pesadilla, desdichas ocultas, rostro y máscara que se complementan para alejarnos de nosotros mismos, festín sadomasoquista en donde gozamos y sufrimos la ciudad.

 

Cairo Amador

Presidente del Foro Nicaragüense de Cultura

Managua 18 de junio del 2014.

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González recibe el premio de Poesía Ernesto Cardenal

Este año la gala de los Premios Ones Mediterránia, celebrada en Tarragona, ha sido el marco de entrega del premio Hispanoamericano de poesía Ernesto Cardenal, que busca reconocer el compromiso social mediante la poesía.

Este año la gala de los Premios Ones Mediterránia, celebrada en Tarragona, ha sido el marco de entrega del premio Hispanoamericano de poesía Ernesto Cardenal, que busca reconocer el compromiso social mediante la poesía.

Esta ha sido la primera edición del galardón, que convocan conjuntamente Mare Terra Fundació Mediterránia, la Red Internacional de Escritores por la Tierra y la Universidad Veracruzana.

De los 149 trabajos que optaron al premio, este ha recaído en Ángel González Quesada, que bajo el seudónimo de Abraham Zacut ha resultado vencedor del certamen por su obra “Huérfanos todavía”.

El jurado formado por un comité internacional de Escritores, Poetas y Creativos miembros de la RIET ha querido destacar el ritmo sostenido y los recursos poéticos que el autor ha resuelto de un modo sobrio y con una voz madura.

El ganador

 Nacido en Salamanca, es licenciado en Filosofía, dramaturgo, narrador, guionista, actor y director del grupo de teatro ETÓN. Posee alguno de los más prestigiosos premios de poesía y prosa.

 El premio Ernesto Cardenal fue entregado por Jesús Cisneros, Director de la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza Mesoamérica, patrón de Mare Terra Fundación Mediterránia y delegat en Iberoamérica y por Francisco Zapater, Consejero de Relaciones Ciudadanas y Universidad del Ayuntamiento de Tarragona al poeta, que agradeció la convocatoria de este premio destacando que se reconozca a la poesía, la literatura y el arte como un medio para crear un mundo más humano y para combatir el peor sentimiento que a su juicio existe: la indiferencia.

Fuente/Red de Escritores por la Tierra

CONTAGIAR LA PASIÓN POR LA LECTURA

leo

 

 “Muchos niños y jóvenes no leen libros porque no saben leer bien. No saben leer bien porque no leen libros”. (Paradoja de Bamberger).

Por Henry A. Petrie

         No es lo mío dictar técnicas de lecturas ni llenar las cabezas con terminologías importadas, de esas que ahuyentan y desaniman; siempre trato de compartir inquietudes de escritor comprometido con el desarrollo sociocultural de Nicaragua, reflexiones de un promotor de la lectura y de la literatura nacional, cuyas experiencias las ha desarrollado desde un pequeño colectivo de poetas enamorados y apasionados por estos temas, por las acciones que desarrolla en escuelas de primaria y colegios de secundaria del país.

Siempre trato de conversar, en todo caso, exponer con la mayor claridad que me sea posible algún tema, qué más acerca de la lectura.

Los beneficios de la lectura que muchos ya reconocen

Para que nos guste, así como en la vida, debemos acudir a los temas más afines, a las historias que más nos atraiga, convencido de que a través del uso del libro, de su lectura, mejoraremos en muchos aspectos de la vida, nos permitirá conocer, saber y por supuesto, escribir y expresarnos mejor. Estar enterados de lo que pasa en el mundo, lo que se visiona.

Nos da competencia para bien comentar y tener un mejor vocabulario. Entender a la sociedad y sabernos comunicar. La ortografía y la gramática se mejoran sustancialmente. Hacemos mejor uso del lenguaje y la escritura. Nos desarrolla la imaginación y la creatividad.

Aporta mayor capacidad de reflexión, desenvoltura y seguridad ante los demás (auto estima), permite que el lector pueda desarrollarse mejor en cualquier ámbito: académico, profesional o social.  La lectura nos distrae. Nos ayuda a un mejor desarrollo emocional. Cuando leemos no estamos solos. Y en el caso de los estudiantes, beneficia el rendimiento escolar al concebir el estudio y la investigación como parte de un mismo proceso educativo.

En la conversación nos damos cuenta cuando estamos frente a una persona lectora, su educación, desenvolvimiento, la calidad de su discurso lo denotan. Alguien que lee tiene de qué hablar, sus perspectivas son más amplias, su capacidad de análisis y comentario son más ricos, más profundos. A mayor conocimiento e información mayor poder personal. La seguridad en sí mismo se fortalece.

La lectura, indefectiblemente, conduce al crecimiento personal.

Ahora hablemos de la aventura, del viaje

Invito a que descubramos el placer en la lectura. Nada de obligación ni castigo. Nada de complejidades que solo sirven para ahuyentar. El hábito ha de venir mediante el gozo que nos proporcione; la disciplina se asienta mediante la utilidad que le vayamos encontrando, al constatar el gozo y el crecimiento que nos procura.

En mi experiencia como lector, el reto surge con la curiosidad, la intriga, cuando la necesidad de indagación se planta –más allá de lo literalmente expresado en el libro–, se trata de ir tras algo: datos, tesis, historias, secretos históricos, hallazgos, dramas humanos, tramas vitales y cotidianas. La vida.

La lectura placentera es un viaje, una aventura, que para ser pasajero solo se requiere abordar y estar atentos a las incidencias del viaje, gozando de las compañías de personajes que se van apareciendo en las historias que leemos, degustando cada episodio.

Desde pequeño me ha llamado la atención la existencia toda, el Cosmos, la danza de constelaciones y los universos de los cuales somos parte; el Tiempo y el Espacio siempre me llevaron a grandes interrogantes. De ahí que descubriera libros interesantes, en cuyas historias he navegado cada vez que regreso a ellas, como por ejemplo:

La máquina del tiempo, de H. G. Wells. Me ha fascinado, pero también me ha despertado infinitud de inquietudes ese viaje al futuro remoto, donde yo me he ubicado como un viajero del tiempo. Y sigo preguntándome, ¿hasta cuándo la especie humana sabrá ubicar su responsabilidad en el devenir de este planeta?

En los primeros años de mi juventud, me fascinó Julio Verne, sus20,000 Leguas de viaje submarinoLa isla misteriosa (el capitán Nemo reaparece en esta novela, protagonista de la anterior citada), La vuelta al mundo en 80 días y Viaje al centro de la Tierra. En las novelas de Verne uno se encuentra con la aventura, lo desconocido.

Siempre me ha hechizado el poder de sus visiones, hasta dónde la ficción ha forjado la realidad o hasta dónde la realidad es una eterna búsqueda, esa chispa que desde nuestro interior se proyecta en visión, idea, hasta evolucionar en una articulación de sucesos mentales que llamamos ficción.

A través de la lectura conocemos mundos maravillosos, grandes viajes y vidas inteligentes…

Empujado por mi propia forma de ser, indagador y cuestionador, con cierta mentalidad científica y espíritu reflexivo, fui en busca de respuestas desde temprano, que no precisamente las he encontrado todas; las preguntas se multiplican, así los caminos que transito, hasta el entendimiento siempre relativo de la vida, tal como un transitar constante, un eterno viaje que solo requiere abordaje.

A través de la lectura imagino, y también creo. Indago y subvierto; me recreo y aprendo; las inquietudes que me siembran los libros evolucionan en búsquedas; el espíritu crece cada vez, en proyección infinita de saber y placer.

Hacia una mentalidad indagatoria y un espíritu reflexivo

He tratado de ir más allá de lo que las palabras escritas dicen, de la trama de las historias narradas. Siempre he tratado de decodificar símbolos, signos, enigmas… Al leer se aprende a decodificar; decodificar implica indagación, escudriñamiento. Nos apasionamos por encontrar supuestas verdades, desatar nudos, encontrar pistas que nos lleven a hechos o escenarios claves.

Entonces, en este proceso también nos vamos ubicando como creadores, porque vamos construyendo y des-construyendo, porque nos vamos intrigando y comprometiendo con la historia que leemos, es lo dinámico del proceso. Esa es la riqueza y lo mental exponencial, porque el desarrollo de la imaginación e interpretaciones va más allá del texto, trasladándose a nuestra cotidianidad, a nuestras vidas y experiencias.

Cuando realmente nos sumergimos en la lectura de un libro, de una determinada historia (novela, cuento), por muy ficción que sea, no dejará de tocarnos, de interrogarnos o sugerir, al margen de nuestras concepciones, creencias y estilos de vida.

En lo personal, la lectura constituye un desafío, un viaje que abordo con entusiasmo y expectativas. Me apasiona. Las rutas son múltiples y cada una hay que vivirla con cierta intensidad.

Demos y proyectemos el ejemplo, la acción

En mi labor promotora de la lectura, jamás he ido tras una determinada técnica de lectura. No las desdeño, pero no las creo indispensables. De lo que se trata es que las personas se entusiasmen, se enamoren y apasionen por la lectura. Y esto no es cuestión de técnica, sino de espíritu, de voluntad. Entonces, para adquirir hábito lector, lo primero y último es ponerse a leer. No importa el soporte o formato del libro o texto: libro físico (tradicional), libro electrónico, etc.

La propuesta es simple: “contagiar” la pasión por la lectura. Para contagiar debo ser el primer apasionado. No se transmite disfrute, placer, si no lo experimentamos. Y sintamos placer a nuestro ritmo, a la manera de cada quien, no se trata de una carrera de cien metros planos ni hacer de la habilidad lectora una absurda medición de palabras por minutos.

Más que convencido estoy que a medida que vayamos desarrollando la habilidad lectora, hasta convertirla en hábito, los ritmos en la lectura y niveles de comprensión se incrementarán. El lector mismo acumulará experiencias y se irá indagando de lo que requiera para su placer.

Lo importante es que uno adquiera el hábito de leer.

Nos preguntamos: ¿Cuáles son los problemas de hábito de lectura que tenemos en Nicaragua? ¿Por qué los estudiantes casi no están leyendo? ¡Cómo se van a formar lectores en escuelas y colegios si nuestros docentes no están leyendo! Y si no se lee no se promoverá la lectura. No se estimula aquello que uno no ejerce.

Y para estimular hay que comentar, y nadie comentará lo que no conoce, lo que no ha leído. ¿Qué ejemplo dará a los docentes un director que no lee? ¿Qué ejemplo dará a sus alumnos un docente que no lee? ¿Qué ejempló lector darán padre y madre que no leen?

Pero lo más triste –lo afirmo con pleno conocimiento de causa–, en Nicaragua existen funcionarios de gobierno, y aún más grave, en el Ministerio de Educación, que son alérgicos a la lectura.

Y es más, entre estos últimos, un segmento importante en cantidad y por nomenclatura, nos ha afirmado que leer NO es su responsabilidad educativa o docente. ¿Entendemos, entonces, la gravedad del problema y el peso descomunal del desafío? Pero más pimienta al caldo, la educación superior no escapa a esta tragedia. Y luego, andan preocupados por la baja calidad de la educación en este país.

Sí, hemos llegado al colmo de estar produciendo técnicos y profesionales indiferentes a la lectura. Otra sería la suerte de este país, si nuestros políticos abrazaran con pasión la cultura y la lectura. Y observemos que Nicaragua pronto estará celebrando el centenario del fallecimiento de Rubén Darío (1867-1916), de quienes todos nos ufanamos en tanto el príncipe de las letras castellanas.

Olvidamos que Darío, por encima de todas sus glorias celebradas, está la de haber sido un lector extraordinario. Jamás hubiera llegado a la cúspide de la literatura universal sin su pasión lectora. Cada vez que nos llenemos la boca hablando acerca de Rubén Darío, deberíamos cuestionarnos qué tan lectores o lectoras somos, como para reafirmar eso de que Nicaragua es la cuna de grandes poetas. Ya comienza a ser trágico para este país, quedarnos con magistrales conferencias y estudios de unos cuantos, declamaciones altisonantes de sus poemas emblemáticos, con una población que desestima la lectura.

Para promoverla, para contagiar esta pasión, necesitamos dar y proyectar ejemplo lector. Leer y leer; comentar y comentar. La lectura, siendo una actividad individual, debe explayarse como fenómeno social público con efecto multiplicador. Solo así brillará la inteligencia y la cultura nicaragüense, dignificándose a sí misma y enalteciendo a nuestras luminarias.

Docentes y catedráticos indiferentes a la lectura no nos hacen bien en este propósito; los necesitamos con una buena formación lectora y con un espíritu reflexivo y crítico, a grado tal de promover una educación liberadora de conciencias, sin dogmas, credos particulares ni fanatismos. Necesitamos una educación que sea encuentro de las ideas, las culturas y visiones de la vida inteligente que representamos, donde la imaginación y la creatividad sean consustanciales al desarrollo y al crecimiento humano, en plenitud de libertades.

Los procesos educativos no solo deben estar en las aulas de clases o recintos universitarios, sino en la actitud personal, en el compromiso de forjarse una cultura personal como responsabilidad propia, a través del estudio y la investigación, a través de la lectura. De ahí, entonces, que maestros y maestras deberán obrar con el ejemplo. Si hablamos de lectura, tendremos que leer, saber encontrarle el gusto, el placer. No se encuentra lo que no se busca.

A partir de hoy, hacia adelante, un docente que no lea debe considerarse incompleto y en deuda con su vocación. La lectura constante es actualización de todos los días.

Más que preocupaciones, banderas de lucha

Me preocupa que se hable de libertad, cultura, desarrollo económico y de democracia sin preocuparse ni ocuparse en la formación lectora. Leer es ejercer libertad, crecer con pensamiento crítico a través de la reflexión y el comentario, el análisis. Un sistema educativo jamás podrá rendir frutos en términos de calidad si no es capaz de producir verdaderos lectores, si no es capaz de articularse con la comunidad y la familia en función de este reto.

Si nos ponemos en serio en la tarea, debemos reconocer, en primer lugar, que no habrá ningún plan lector exitoso sin maestros lectores, sin líderes educativos lectores, sin autoridades nacionales lectoras. ¿Queremos o no un país culto, inteligente, con buen sentido estético? ¿Cómo apuntar a un desarrollo integral

sin un buen sistema educativo formador de lectores y por ende, de la personalidad básica de nuestra niñez y juventud?

 Necesitamos “contagiar” la pasión por la lectura.

 

Managua, 6 de junio del 2014.